Page 31 - LAILA CAROLINA RAYGOA VALDÉS INFORME
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niños con TEA (Dawson et al., 2010). Cuando antes se identifiquen las necesidades
específicas de los alumnos, mayores serán las posibilidades de modificar
positivamente su trayectoria educativa y su calidad de vida.
Otro principio clave es el de la individualización, dado que el TEA se presenta
con manifestaciones heterogéneas. Esto implica diseñar estrategias y apoyos
adaptados a las particularidades de cada estudiante, considerando su nivel de
desarrollo, sus habilidades comunicativas, sus intereses, y sus necesidades
sensoriales y sociales (Riviére, 2002).
La intervención estructurada también es fundamental, sin embargo, suelen
beneficiarse de contextos predecibles, rutinas claras, apoyos visuales y espacios
organizados, lo que reduce la ansiedad y mejora la comprensión de las actividades
escolares (Schopler et al., 1995).
Por último, la evaluación continua y la toma de decisiones basadas en
evidencia deben orientar cualquier intervención, Esto implica observar
sistemáticamente los avances del estudiante, ajustar las estrategias pedagógicas y
utilizar enfoques respaldados por la investigación científica (Odom et al., 2010).
3.3 Modelos de intervención educativa
Existen diversos modelos de intervención educativa en el TEA cada uno con
enfoques teóricos y metodológicos específicos, se presentan algunos de los más
reconocidos:
- Modelo Tratamiento y Educación de Niños Autistas y Afines con
Discapacidad de Comunicación (TEACCH): Desarrollado en la Universidad de
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