Page 59 - ALEJANDRA DE LEÓN SOLIS TESIS
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información sensorial proveniente del propio cuerpo y del entorno, con el fin de generar
respuestas adaptativas eficaces. Para que una persona logre un desempeño funcional en el
movimiento, el aprendizaje y la interacción social, el cerebro debe procesar de manera
coordinada los estímulos captados a través de los sistemas sensoriales, particularmente los
sistemas vestibular, propioceptivo y táctil. Este proceso implica la discriminación, organización
y jerarquización de las sensaciones, permitiendo que estas adquieran significado y se
transformen en conductas intencionales y adaptativas.
Cuando la integración sensorial se desarrolla de forma adecuada, el individuo puede
regular su tono postural, planificar y ejecutar movimientos coordinados, así como mantener
niveles óptimos de atención y autorregulación emocional, elementos fundamentales para el
aprendizaje y la comunicación. En contraste, las alteraciones en la integración sensorial pueden
manifestarse en dificultades motoras, problemas de conducta, fallas en la atención y limitaciones
en la interacción social, especialmente en niños con trastornos del neurodesarrollo (Ayres,
2005).
En este sentido, la equinoterapia se posiciona como una estrategia terapéutica que
favorece la regulación sensorial al proporcionar estímulos vestibulares, propioceptivos y táctiles
de manera rítmica, intensa y organizada a través del movimiento tridimensional del caballo, su
calor corporal y el contacto físico. Estos estímulos, correctamente dosificados y guiados por un
profesional capacitado, promueven respuestas adaptativas que fortalecen la organización
neurosensorial, facilitando el desarrollo de habilidades comunicativas y sociales. De esta
manera, la equinoterapia se convierte en un recurso terapéutico pertinente para apoyar los

