Page 64 - ALEJANDRA DE LEÓN SOLIS TESIS
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comunicativos. Su fortalecimiento no solo incide en el rendimiento académico, sino también en
la socialización, la autorregulación emocional y la integración educativa.
En el ámbito educativo inclusivo, las habilidades comunicativas adquieren un valor
central, pues constituyen la base de la interacción entre el docente y el alumno, facilitando la
expresión de necesidades, emociones e ideas (Urive-Echevarría Gálvez, 2006). Para alumnos
con trastornos del neurodesarrollo, estas habilidades se relacionan con el desarrollo del lenguaje
funcional y la intencionalidad comunicativa, aspectos que pueden potenciarse mediante
estrategias multisensoriales como la equinoterapia, al favorecer la regulación sensorial y la
atención compartida.
Según Tobón et al. (2010), el desarrollo de las competencias comunicativas implica no
solo la adquisición de estructuras lingüísticas, sino la capacidad de emplearlas con un propósito
social y cognitivo, donde la comunicación se concibe como una práctica situada. De manera
complementaria, autores como López y Cárdenas (2021) destacan que las habilidades
comunicativas son el eje del aprendizaje significativo, dado que permiten al estudiante construir
conocimiento a partir del intercambio simbólico y la interacción social.
Diversos autores coinciden en que las habilidades comunicativas se agrupan en cuatro
tipos fundamentales o niveles de desarrollo: hablar, escuchar, leer y escribir. Cassany et al.
(1994) (citados en Garay-Useche & González-Roys, 2022) las clasifican en productivas —
hablar y escribir— y receptivas —escuchar y leer—, las cuales operan de manera
interdependiente para lograr una comunicación efectiva.

