Page 90 - DIANA SAYURI RIVERA RAMÍREZ TESIS
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Respecto al indicador de negativa para ir a dormir, representaba otro desafío. Algunos
                niños mostraban resistencia a acostarse, prolongando la vigilia hasta la madrugada. Para abordas

                esto, los padres implementaban diversas estrategias, desde el uso de medicamentos como la
                melatonina hasta la creación de rutinas sensoriales, como luces relajantes, masajes o canciones.

                Sin embargo, no todos enfrentaban este problema; hubo quienes mencionaron que sus hijos
                dormían bien sin necesidad de intervenciones.



                       Como resultado de la segunda pregunta de investigación ¿Cuáles son las estrategias que
                utilizan los padres para el control de conductas agresivas?, los participantes reflejan diversas

                estrategias y experiencias que revelan una amplia variedad de enfoques y perspectivas.
                       Con relación al indicador de “agresiones verbales a otro niño, compañero o familiar”

                algunos padres de familia han reportado que sus hijos han comenzado a manifestar conductas
                agresivas, tanto físicas como verbales. La mayoría de ellos intentan corregir este

                comportamiento mediante el dialogo, recurriendo a técnicas como la corrección verbal y la

                reiteración constante de normas sociales, haciendo énfasis en que la violencia no es aceptable.
                No obstante, en ciertos casos, estas conductas persisten, lo que ha requerido intervenciones

                continuas por parte de los padres.


                       Respecto al indicador de “No respetar a los compañeros y el insultar, ridiculizar, gestos

                obscenos” algunas madres mencionaron que sus hijos han aprendido malas palabras en su
                entorno, principalmente por influencia de terceros, como vecinos. A pesar de ello, afirman que

                dentro de su hogar no se usan expresiones ofensivas, lo que sugiere una discrepancia entre el
                ambiente familiar y las influencias externas. En contraste, hubo quienes indicaron que sus hijos

                no presentan agresión verbal ni física, ya sea por su personalidad o porque aún no han sido

                expuestos a situaciones que provoquen dichas reacciones.


                       Cuando los niños expresan insultos o gestos inadecuados, los padres optan por
                estrategias que van desde una corrección verbal hasta el uso de refuerzos negativos, como la

                privación de objetos de valor para el niño. Se observó que algunos padres han desarrollado un





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