Page 141 - VALERIA GUADALUPE PUENTE GALINDO INFORME
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Ahora bien, Sánchez et al. (2008) establecen que dentro de un método sensorial de


               aprendizaje de la lectura y la escritura se trabajan las siguientes pautas, combinadas con la dieta

               sensorial descrita en párrafos previos:


                       •  Se trabaja la lectura y escritura al mismo tiempo, al igual que las mayúsculas y las


                           minúsculas.

                       •  Primero se trabajan las vocales para continuar con las consonantes.


                       •  En cada grafía o fonema se usan el mayor número de canales sensoriales, por

                           ejemplo, reconocer las letras de lija, usar colores, segmentación silábica, motricidad


                           fina, uso de onomatopeyas, degustar alimentos, entre otros.


                       •  Incluir aspectos motivantes como parte del éxito, la motivación, precisión y

                           seguridad en la lectura y la escritura.

                       •  No se debe de pasar a estudiar una grafía o fonema hasta que el anterior esté


                           asimilado. (p.12)


                       Mientras tanto, Lázaro et al. (2012) propone el uso de cuentos multisensoriales puesto


               que dan la oportunidad de “compartir  […] una historia vivenciada, con protagonistas que sienten

               y se emocionan, en una secuencia ordenada que les ayuda a anticipar lo que va a suceder o que

               los sorprende ayudándoles a construir nuevos esquemas mentales” (p. 170) al incorporar


               recursos, materiales y una narración que acrecienta la entrada sensorial en el sistema visual,

               táctil, auditivo, propioceptivo, vestibular, gustativo y olfativo.



                       A su vez, se puede complementar el trabajo que estructura Álvarez et al. (2010) en su

               programa de estimulación de cada sistema sensorial con la musicoterapia, la aromaterapia, el

               juego y la estimulación basal.  En todo caso, estos últimos autores reconocen que las sensaciones


               del alumno son experiencias únicas y personales, por lo que el docente debe respetar el modo en

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