Page 75 - ASTRID BOTELLO TOVAR INFORME
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presente en el aula o un nombre propio que comenzara con la letra correspondiente,
fomentando la conexión entre la forma de la letra y su representación en el mundo real.
La fase central de esta segunda secuencia se enfocó en la exploración de sonidos y
la formación de sílabas. Inicialmente, se llevó a cabo la actividad de “detectives de
sonidos”, donde los alumnos buscaron activamente objetos dentro del aula cuyos nombres
comenzaron con los sonidos /m/ o /n/, promoviendo la conciencia fonológica.
Posteriormente, de manera explícita introduje las sílabas formadas por las consonantes m y
n combinada con las vocales. Los alumnos participaron en la formación de estas sílabas
utilizando tarjetas individuales de letras y vocales, seguido de una lectura coral de las
sílabas creadas. Se introdujo una exploración inicial de los fonemas /t/ y /s/, comenzando
por la formación del fonema en combinación con las vocales. Finalmente, se presentaron
imágenes a los alumnos, quienes debían identificar la letra inicial del objeto representado y,
posteriormente la sílaba correspondiente. Utilizando el alfabeto móvil, los alumnos
colocaron la sílaba identificada junto a la imagen y completaron la palabra.
La secuencia concluyó con la actividad “torre de sílabas”. Los alumnos
construyeron una torre utilizando tarjetas de sílabas, siguiendo un orden específico
determinado por imágenes. Por ejemplo, si la imagen en la cima de la torre era una “mesa”,
la base de la torre debía comenzar con la sílaba “me”. Esta actividad buscó reforzar la
identificación de las sílabas dentro de un contexto significativo.
Finalmente, durante la semana del 7 al 11 de abril, se implementó la secuencia
didáctica 3 de nombre “el laberinto alfanumérico”. La sesión comenzó dedicando unos
minutos a la práctica de meditación y respiración consciente (Mindfulness). Se guio a los
alumnos para que se concentraran en las sensaciones de su cuerpo y en su respiración
buscando fomentar la calma y la concentración antes de iniciar las actividades. A
continuación, se presentó la actividad “el laberinto”. Los alumnos participaron en la
identificación visual del camino correcto a seguir dentro del laberinto, distinguiendo entre
letras y números, tomando en cuenta lo anterior, se organizaron para separar tarjetas y
completar los laberintos.
La fase central de la secuencia consistió en recorrer el laberinto siguiendo una
secuencia alfanumérica correcta. A lo largo del laberinto, los alumnos encontraron puntos
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