Page 23 - LAILA CAROLINA RAYGOA VALDÉS INFORME
P. 23

de Rett (APA, 1994). Esta clasificación reflejaba la heterogeneidad clínica del espectro,

                     pero también generaba confusión en la práctica clínica y dificultades para establecer


                     diagnósticos consistentes.


                       3.1.4  Clasificación


                     El Trastorno del espectro Autista (TEA) ha pasado por importantes cambios en su


               clasificación diagnóstica a lo largo del tiempo. Estos cambios han sido impulsados tanto por

               avances en la investigación como por la necesidad de reconocer la gran heterogeneidad clínica


               que presentan las personas con esta condición. En la actualidad, el término “espectro” refleja la

               amplitud y variabilidad de síntomas, niveles de funcionamiento y necesidades de apoyo


               observadas en las personas diagnosticas con este trastorno (Lord, Elsabbagh, Baird & Veenstra-

               Vanderweele,2020).


                     En ediciones anteriores del Manual Diagnostico y Estadístico de los trastornos Mentales


               (DSM), específicamente en el DSM-IV-TR, el autismo estaba clasificado dentro de los Trastornos

               Generalizados del Desarrollo, y se subdividía en diferentes diagnósticos: Trastorno Autista,


               síndrome de Asperger, Trastorno Desintegrativo Infantil y Trastorno Generalizado del Desarrollo

               No Especifico (APA, 2000). Estas categorías buscaban organizar los casos en función de la

               gravedad de los síntomas, el desarrollo del lenguaje y la presencia o ausencia de discapacidad


               intelectual, entre otros factores. Sin embargo, esta clasificación resultaba poco precisa y

               generaba ambigüedad diagnóstica ya que muchos individuos no encajaban claramente en una


               categoría o se les cambiaba de diagnóstico a lo largo del tiempo ( Volkmar & Reichow, 2013).


                     Como respuesta a estas limitaciones, el DSM-5 (APA, 2013) introdujo un cambio

               significativo al eliminar los subtipos del autismo y unificarlos bajo una única categoría


               diagnóstica: Trastorno del Espectro Autista. Este tipo de cambio se basó en la evidencia empírica

                                                                                                           20
   18   19   20   21   22   23   24   25   26   27   28