Page 24 - LAILA CAROLINA RAYGOA VALDÉS INFORME
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que demostraba la falta de consistencia en la diferenciación entre los subtipos anteriores. El
enfoque actual reconoce que las manifestaciones del TEA varían en un continuo, tanto en
gravedad como en características, por lo cual se emplean clínicos especificados para indicar
particularidades como el nivel de apoyo requerido, la presencia o ausencia de discapacidad
intelectual, alteraciones del lenguaje, condiciones médicas o genéticas asociadas y otros aspectos
clínicos relevantes (APA, 2013).
La clasificación del TEA según el DSM-5 se estructura a partir de dos dominios
fundamentales: (1) deficiencias persistentes en la comunicación e interacción social, y (2)
patrones restrictivos y repetitivos de comportamiento, intereses o actividades. Para cumplir con
los criterios de diagnóstico, los síntomas deben estar plenamente identificados hasta que las
demandas sociales excedan las capacidades del individuo, y deben causar una alteración
significativa en el funcionamiento social, ocupacional u otras áreas importantes (APA,2013).
3.1.5 Necesidades Educativas de los alumnos con TEA
Las personas con TEA particularmente en la edad escolar requieren apoyos
específicos que respondan a sus características individuales, tanto en el ámbito académico
como en el social y emocional. La inclusión educativa de estos alumnos ha sido un tema
prioritario en la pedagogía contemporánea, la cual reconoce la importancia de proporcionar
entornos adaptados y estrategias de enseñanza diferenciadas (Echeita, 2020).
Una de las principales necesidades educativas de los estudiantes con TEA radica en
el desarrollo de habilidades de comunicación. Muchos niños dentro del espectro presentan
dificultades en el lenguaje verbal y no verbal, lo cual puede limitar su participación en
clase, su interacción con docentes y compañeros, y su acceso al currículo. Por ello, es
fundamental implementar apoyos como sistemas aumentativos y alternativos de
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