Page 56 - SOFÍA CAROLINA ZÚNIGA ROSALES INFORME
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Ahora bien, como docente creo que siempre es importante tomar un momento para reflexionar
sobre lo que hacemos. Al terminar esta etapa, me di cuenta de que logré organizar bien la
distribución de tareas entre los alumnos, lo que ayudó a que todos se involucraran más y trabajaran
de manera más ordenada. También creo que aproveché bien el tiempo y los recursos que teníamos,
tratando de hacer rendir al máximo lo que estaba a nuestro alcance. Me esforcé por mantener una
comunicación clara y constante con mis estudiantes, estando al tanto de sus dudas y necesidades,
y procurando que se sintieran escuchados y acompañados.
4.3.4 Reflexión 3
El continuar dividiendo a los alumnos en equipos fue una pieza clave para que el trabajo
pudiera llevarse a cabo de manera efectiva. En el nivel secundaria, esto representó un gran acierto,
ya que resulta especialmente complicado coordinar un horario común para atender al grupo de
estudiantes con aptitudes sobresalientes, considerando que pertenecen a diferentes grados y
secciones. En varios casos, las materias prioritarias como español y matemáticas no permiten que
todos estén disponibles al mismo tiempo, lo que dificulta aún más reunir al grupo completo. Por
ello, el trabajo en equipos pequeños facilitó la organización, el seguimiento y el avance del
proyecto, adaptándose mejor a las condiciones reales del contexto escolar.
Considero que, en este último ciclo de acción, hubo avances significativos, especialmente
en la capacidad de los estudiantes para colaborar entre ellos, aceptar nuevas ideas y delegar tareas
de manera más efectiva. Estos son logros importantes que mejoraron el trabajo en equipo y la
dinámica del grupo. Sin embargo, aún enfrentamos desafíos, como el hecho de que a los
estudiantes les sigue costando pedir ayuda cuando algo les resulta difícil. Además, aunque ha
mejorado la disposición para escuchar ideas distintas, en algunos casos aún falta desarrollar una
actitud más abierta frente a la crítica constructiva.
Personalmente, hago énfasis en que el trabajo colaborativo no es algo sencillo, ya que para
muchos estudiantes resultaba difícil soltar el control y confiar en que otros también podían aportar
de manera valiosa. Es precisamente en ese punto donde entraba mi labor como docente:
escucharlos, guiarlos y ayudarlos a comprender que trabajar en equipo no significa perder el
control, sino aprender a construir juntos desde la confianza y la responsabilidad compartida.
De igual forma, reconozco y valoro profundamente el empeño que demostraron los
estudiantes para terminar este proyecto. A pesar de las limitaciones de tiempo, muchos de ellos
aprovecharon incluso sus horas libres para acudir al aula de recursos y avanzar en el trabajo. Esta
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