Page 119 - VALERIA GUADALUPE PUENTE GALINDO INFORME
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preferencia por ciertos olores y al nacer es atraído por el olor y sabor de la leche materna. Al


               mismo tiempo en el vientre es capaz de reconocer y replicar ante ciertos sonidos familiares;

               mientras que la vista es el sentido menos desarrollado, por lo que en los primeros días su agudeza


               visual no le permite distinguir los elementos del medio (Delval, 1994).  A estas características se

               añade el movimiento que recibe durante el embarazo ante el desplazamiento de la madre y la

               activación de la propiocepción en el útero cuando el feto adopta diversas posiciones y se


               acomoda en este espacio; estímulos que les permitirán interpretar la información ambiental al

               nacer.



                       En complemento, es importante destacar el desarrollo motriz, área que incluye las

               habilidades motrices gruesas y finas, por ejemplo, controlar la cabeza, rodar, reptar, gatear,

               sentarse, pararse sin ayuda, caminar, trepar, saltar o correr, actividades que están dirigidas


               mediante la percepción sensorial para responder de manera satisfactoria (Papalia y Martorell,

               2015).  Como consecuencia, existe una relación directa entre la motricidad con todos los


               sistemas sensoriales, aunque adquieren mayor relevancia las áreas propioceptivas (fuerza y

               distancia aplicada a sus acciones conforme al esquema corporal), vestibulares (mantener el


               equilibrio y orientación para direccionar el desplazamiento) y visuales (dirigir el movimiento).


                       Así lo plantean Lázaro y Berruezo (2009) en su modelo de la pirámide del desarrollo (ver

               Figura 12), donde se coloca como soporte y fase principal del desarrollo, el sistema nervioso


               central con los ocho sistemas sensoriales (tacto, vestibular, propioceptivo, vista, oído, olfato,

               gusto e interocepción).  En esta representación se puede observar el avance de forma progresiva


               y el desarrollo en escalones con habilidades que incrementan su complejidad hasta llegar a la

               conducta adaptativa, la autonomía, la inhibición motriz y el aprendizaje académico (p.2).  Para


               llegar a la cima de la pirámide se necesitará del fortalecimiento de cada ladrillo en el escalón, de


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