Page 479 - VALERIA GUADALUPE PUENTE GALINDO INFORME
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alumno, considerarlas un obstáculo o transformar su perfil, sino que se conocen estos patrones
para reforzar la participación del niño.
De igual manera, no se puede catalogar un perfil sensorial como favorable o
desfavorable, sino que se debe entender como una combinación única de características que
influencian el comportamiento y el aprendizaje de cada individuo. Fue así como las estrategias
que extraje de los informes del perfil sensorial de cada niño fueron la clave para dirigir la
intervención y con ello verifiqué que un ambiente multisensorial logra optimizar el desempeño
escolar.
Ahora bien, además de estas fortalezas también reconozco que hay áreas de oportunidad
que planeo seguir trabajando, entre ellas la orientación a los padres de familia, pues me hubiera
gustado complementar el trabajo áulico con la intervención de los tutores de los niños, aunque
comprendo que el contexto no lo permitía. Por lo tanto, me gustaría abordar esta variable en
futuros proyectos de intervención para distinguir su nivel de involucramiento y las posibilidades
de potenciar las áreas del desarrollo mediante el diseño de estrategias específicas para la
participación en el hogar.
Al mismo tiempo, es de mi interés darle continuidad a este enfoque dotándole mayor
relevancia al acompañamiento y asesoría a los docentes de aula regular en la planeación,
desarrollo y seguimiento de actividades para alcanzar la inclusión en el contexto escolar y áulico,
y fomentar la colaboración y comunicación entre docentes y equipo de educación especial. Es
decir, trasladar el perfil sensorial hacia estrategias diversificadas y específicas en el salón de
clases, lo cual traería consigo proporcionar formación continua sobre los sistemas sensoriales
dentro del proceso educativo y los beneficios del perfil sensorial, así como facilitar recursos
didácticos que se alineen con este enfoque.
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