Page 481 - VALERIA GUADALUPE PUENTE GALINDO INFORME
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habilidades de resiliencia y adaptabilidad a los desafíos académicos y personales de forma
exitosa.
A modo de resumen, es esencial reconocer que la base del aprendizaje está
profundamente ligada a un adecuado procesamiento sensorial. En este sentido, se vuelve
imprescindible cuestionar las creencias establecidas dentro del proceso de enseñanza y
aprendizaje, lo cual solo es posible mediante una formación docente continua. Para ello, es
fundamental que el docente reconozca que el desarrollo infantil sigue una secuencia que inicia en
lo sensorial, continúa en lo motriz y avanza en lo cognitivo. Asimismo, resulta necesario
comprender y manejar adecuadamente el modelo de la pirámide del desarrollo expuesto en el
marco teórico, ampliando su concepción tradicional de los cinco sentidos hacia una visión más
completa que integre los ocho sistemas sensoriales involucrados en el proceso de aprendizaje
para aplicar la variabilidad de recursos disponibles en un sinfín de actividades que impacten en
los ámbitos sociales, afectivos, sociales, físicos, sensoriales y de lenguaje. No se trata de un
retroceso trabajar con la base del desarrollo; por el contrario, muchos niños requieren vivencias
fundamentales que, por diversas circunstancias, no han podido experimentar, y cuya
incorporación puede ser clave para su desarrollo integral.
Al mismo tiempo, es importante admitir que no todos los docentes están preparados para
incorporar este enfoque, lo cual genera resistencia que dificulta su adecuada implementación, ya
sea por ausencia de formación específica en el área o la percepción errónea de que se trata de una
moda. No obstante, el trabajo pedagógico desde los sistemas sensoriales constituye una base
sólida respaldada por investigaciones, de modo que minimizar su trascendencia significa
descartar una herramienta valiosa para atender a los alumnos, en especial a aquellos que
presentan dificultades para acceder a los aprendizajes, con alguna condición (discapacidad,
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