Page 78 - MARÍA PAULINA VILLASEÑOR RODRÍGUEZ INFORME
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2.3 Evaluación
La evaluación es un proceso continuo que permite analizar el aprendizaje de los alumnos,
identificar sus avances, dificultades y áreas de oportunidad, con la finalidad de tomar decisiones
que favorezcan la mejora de la enseñanza y el aprendizaje. No se centra únicamente en calificar,
sino en comprender cómo aprenden los estudiantes y qué estrategias pueden fortalecerse para
lograr los propósitos educativos. De acuerdo con Fierro et al (1999), la evaluación forma parte de
la práctica docente reflexiva, ya que permite analizar lo que ocurre en el aula y tomar decisiones
para mejorarla. Asimismo, desde el enfoque formativo, la evaluación debe ser continua,
sistemática y centrada en el proceso de aprendizaje del alumno, más que en los resultados
finales.
Por otro lado, el enfoque de evaluación formativa plantea que el docente debe observar,
registrar y analizar el desempeño de los estudiantes para retroalimentar su aprendizaje,
permitiéndoles avanzar de manera progresiva.
En el análisis de los resultados, se tomó en cuenta la información que se obtuvo mediante
la aplicación de la rúbrica basada en DBA (sensopercepción, motivación, atención, memoria y
habituación) y también lo que los estudiantes elaboraron por escrito en dos instancias: al
principio del diagnóstico y al final de la evaluación.
Con base en estos criterios, se definieron niveles de rendimiento (bajo, medio y alto)
según el predominio de los indicadores que se observaron en cada alumno. Se definen como:
Nivel bajo: El estudiante muestra predominantemente un rendimiento en el nivel inicial
(1) o en proceso (2), lo que indica problemas con la retención de información, la motivación, la
atención y la organización de ideas a través de la escritura.
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