Page 16 - EL JUEGO LÚDICO COMO ESTRATEGIA PARA FAVORECER LA ARTICULACIÓN DE FONEMAS EN ALUMNOS QUE ASISTEN A LA USAER EN EDUCACIÓN PREESCOLAR.
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Desde la perspectiva de Latorre (2005) la investigación-acción es vista como “una
indagación práctica realizada por el profesorado, de forma colaborativa, con la finalidad de
mejorar su práctica educativa a través de ciclos de acción y reflexión”. (p. 24)
1.5.2 Características de la Investigación Acción
Kemmis y McTaggart (1988; como se cita en Latorre, 2005, pág. 25) han descrito con
amplitud 11 características de la investigación-acción. Las líneas que siguen son una síntesis
de su exposición. Como rasgos más destacados de la investigación-acción menciona que es
participativa ya que las personas trabajan con la intención de mejorar sus propias prácticas.
Además, mencionan que la investigación sigue una espiral introspectiva, es decir, una espiral
de ciclos de planificación, acción, observación y reflexión. Otra de las características que
mencionan dichos autores es que la investigación acción es colaborativa, pues se realiza en
grupo por las personas implicadas. Crea comunidades autocríticas de personas que participan
y colaboran en todas las fases del proceso de investigación.
La siguiente característica que mencionan dichos autores es que es un proceso
sistemático de aprendizaje, orientado a la praxis que se entiende como una acción
críticamente informada y comprometida.
Se menciona también que induce a teorizar sobre la práctica pues somete a prueba las
prácticas, las ideas y las suposiciones. Implica también registrar, recopilar, analizar nuestros
propios juicios, reacciones e impresiones en torno a lo que ocurre; exige llevar un diario
personal en el que se registran nuestras reflexiones. Es un proceso político porque implica
cambios que afectan a las personas. Realiza análisis críticos de las situaciones. Procede
progresivamente a cambios más amplios. Empieza con pequeños ciclos de planificación,
acción, observación y reflexión, avanzando hacia problemas de más envergadura; la inician
pequeños grupos de colaboradores, expandiéndose gradualmente a un número mayor de
personas.
Zuber-Skerritt, (1992; como se cita en Latorre, 2005, pág. 25) señala 5 características
de la investigación-acción, como enfoque alternativo a la investigación social tradicional, la
primera de ellas es la práctica, ya que no sólo tienen importancia teórica para el avance del
conocimiento en el campo social, sino que ante todo conducen a mejoras prácticas durante y
después del proceso de investigación.
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