Page 35 - JIMENA ORTIZ FIGUEROA TESIS
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También es importante rescatar que toda estrategia didáctica debe posibilitar
aprendizajes autónomos donde el docente motive a los estudiantes a aprender, despertando
interés y responsabilidad; aprendizajes colaborativos, buscando favorecer la socialización,
cooperación e interaprendizajes; aprendizaje basado en problemas, con el objetivo de construir
conocimientos generalmente resolviendo un problema contextualizado, favoreciendo la
autonomía por medio de la retroalimentación; y aprendizajes significativos, relacionando los
nuevos aprendizajes con experiencias de los estudiantes. (Cabell y Pérez, 2021)
Por su parte, las estrategias didácticas motivacionales según Cabell y Pérez (2021) son
actividades, técnicas y procedimientos para desarrollar capacidades del estudiante y sean
gestores de su propio aprendizaje; mediante procesos cognitivos, metacognitivos, estrategias y
capacidades innovadoras; regulando sus emociones y su relación con los demás.
Según Ifara (citados por Cabell y Pérez, 2021) estas estrategias se dividen en tres: las
primeras son para generar una motivación inicial; las segundas con el fin de mantener y proteger
la motivación; las últimas buscando completar la experiencia de aprendizaje y fomentar la
autoevaluación positiva. Sin embargo, las referencias de Adama (2018), Duarte, Valdés y
Montalvo (2019), (Citados por Cabell y Pérez 2021) también se pueden clasificar de la siguiente
manera: afectivas, posibilitan la regulación de las emociones, mejorando su relación consigo
mismo y los demás; cognitivas, que favorece la inteligencia y la solución de problemas; y auto
asertivas, aceptándose y aceptando a los demás.
Para obtener una idea de cómo generar motivación en los estudiantes que favorezca y se
enfoque el proceso de aprendizaje, Carrillo et al (2009) proponen las siguientes: (Véase tabla 2)
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