Page 74 - MYRIAM ALESSANDRA GARCIA RAMOS INFORME
P. 74
Las dislalias suelen desaparecer de manera natural conforme el niño madura y adquiere
mayor dominio articulatorio, sin embargo, cuando persiste después de los 4 o 5 años, puede
requerir atención especializada.
Sin embargo, la dislalia funcional se produce por un funcionamiento inadecuado de los
órganos articulatorios sin que exista una lesión física o neurológica. Este tipo de dislalia es más
frecuente en la etapa de preescolar y puede relacionarse con dificultades en la coordinación
motora, respiración incorrecta, escasa discriminación auditiva o hábitos inadecuados del habla.
Los niños presentan errores en la pronunciación debido a que no logran coordinar
adecuadamente los movimientos necesarios para emitir determinados fonemas. Entre los
fonemas más afectados suelen encontrarse /r/, /s/, /l/ y grupos consonánticos complejos.
En comparación con la dislalia audiogena aparece como consecuencia de una deficiencia
auditiva que dificulta la percepción y discriminación correcta de los sonidos del habla. El niño
que presenta pérdida auditiva presenta dificultad para reproducir adecuadamente los fonemas
porque no escucha con claridad cómo debe pronunciarse.
Esto afecta tanto la articulación como el desarrollo del lenguaje oral y la inteligibilidad del
habla.
Las alteraciones dependen del grado de pérdida auditiva y de la detección temprana del
problema. Cuando la intervención se realiza oportunamente, es posible favorecer el desarrollo
comunicativo y reducir las dificultades articulatorias.
Igualmente, la dislalia orgánica es causada por alteraciones anatómicas o neurológicas que
afectan directamente los órganos responsables del habla.
74

