Page 52 - BIANCA GUADALUPE MARTINEZ ESCOBEDO INFORME
P. 52
Partiendo de que la audición es la vía principal a través de la cual se desarrolla el lenguaje
y el habla, debemos tener presente que cualquier trastorno en la percepción auditiva del niño y la
niña, a edades tempranas, va a afectar a su desarrollo lingüístico y comunicativo, a sus procesos
cognitivos y, consecuentemente, a su posterior integración escolar, social y laboral.
Aunque el término de sordera implica un determinado grado de pérdida auditiva, éste se
ha utilizado y se utiliza tradicionalmente para hacer referencia tanto a la pérdida leve como
profunda, generalizando su uso en la designación de cualquier deficiencia auditiva.
Clasificación de las pérdidas auditivas
La clasificación de la pérdida auditiva será distinta en función de los fines, criterios y
puntos de vista de los autores que abordan el tema, por ello vamos a ver algunas de estas
clasificaciones:
A- Clasificación audiológica
Tomamos como referencia la pérdida auditiva o umbral de nivel de audición (HTL)
medida en decibelios (dB). La más utilizada es la clasificación según el Bureau Internacional de
audiología:
• Audición normal: Umbral de audición (0-20 dB). El sujeto no tiene dificultades en la
percepción de la palabra.
• Hipoacusia leve o ligera (20-40 dB). La voz débil o lejana no es percibida. En general el
niño o la niña es considerado como poco atento y su detección es importantísima antes y
durante la edad escolar.
• Hipoacusia media o moderada (40-70 dB). El umbral de audición se encuentra en el nivel
conversacional medio. El retraso en el lenguaje y las alteraciones articulatorias son muy
frecuentes.
52

