Page 26 - FANNY LIZETH MIRAMONTES FLORES TESIS
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pedagógica debe reconocer al juego como una estrategia educativa esencial, que no debe
limitarse a espacios de recreación, sino que ha de integrarse de manera intencionada en los
procesos de enseñanza-aprendizaje.
Por su parte Herrera-Occ et al. (2023) analizan el papel del juego simbólico en el
desarrollo de competencias en la primera infancia dentro de su investigación titulada El Juego
Simbólico en el Desarrollo de Competencias en la Primera Infancia basándose en una revisión
sistemática de la literatura. Identifica 25 trabajos relacionados que fueron sintetizados y
analizados para comprender cómo el juego simbólico contribuye al desarrollo cognitivo, motriz,
social y comunicativo en los niños.
El juego simbólico es considerado un puente entre actividades sensorio-motrices y la
representación en el pensamiento, facilitando el desarrollo de habilidades intelectuales,
emocionales y motrices, además de promover la creatividad, la autonomía y la resolución de
problemas. La metodología utilizada fue una revisión sistemática con enfoque cuantitativo y
diseño exploratorio, siguiendo las directrices de la declaración PRISMA, que permitió
identificar y analizar publicaciones relevantes en diversas bases de datos como SCOPUS,
LATINDEX, Web of Science y SciELO.
Los resultados muestran que el juego simbólico, a través de actividades lúdicas,
materiales adecuados y acompañamiento profesional, favorece el desarrollo de habilidades en
distintos ámbitos, como la coordinación motriz, el lenguaje y las habilidades sociales. Se destaca
que el uso de objetos y materiales apropiados y la planificación pedagógica son claves para
potenciar los beneficios del juego simbólico, además de que este favorece la regulación
emocional y el desarrollo neuropsicológico.
Las investigaciones sugieren que la participación de padres y docentes en el juego
frecuente y de calidad es esencial para promover un desarrollo integral en los niños. Finalmente,
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