Page 28 - LA ADQUISICIÓN DE LA LECTURA Y ESCRITURA MEDIANTE LA APLICACIÓN DE ACTIVIDADES LÚDICAS EN NIÑOS QUE ASISTEN A LA USAER.
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Es por ello por lo que, se llega a pensar que, en esta alfabetización emergente de la
actualidad, se debe tomar en cuenta los intereses, uso de materiales manipulativos y
convencionales y que por medio de estos recursos se favorezca el desarrollo de las
habilidades metacognitivas.
3.2.3 Teorías sobre la adquisición de la escritura
Al igual que la lectura, los niños tienen que atravesar por diferentes procesos para
poder adquirir la escritura, este proceso se consolida en tres periodos según Ferreiro (2006).
El primero se caracteriza por que el niño no hace distinciones entre letras, números o
dibujos. El segundo periodo es caracterizado por las condiciones formales de legibilidad e
interpretabilidad, la autora menciona un ejemplo en el que, cuando se le pide al niño clasificar
una serie de tarjetas en “las que sirven para leer y las que no sirven para leer” se observa que
rechazan las tarjetas en las que se encuentran palabras con la letra “o”, por dar un ejemplo,
ya que las interpretan como “bolitas”, también son rechazadas las tarjetas en las que se escribe
la misma letra en repetidas ocasiones o bien las tarjetas en las que solo se encuentran dos
letras, dando a entender que a una palabra la tienen que conformar más de dos letras para que
pueda ser leída. El tercer periodo, es caracterizado por que se adquiere una conciencia
fonológica comenzando por un periodo silábico y finalizando en el periodo alfabético.
Ferreiro (2006).
En cambio, Taberosky, (2000, citado en Caballeros, 2014) señala que en la etapa de
alfabetización inicial los niños logran diferenciar un dibujo de un texto, así como también
determina que a partir de los cuatro años logran comprender que un texto busca comunicar
algo, y en lo que respecta a los años posteriores, el niño puede identificar que los textos se
utilizan para denominar objetos. (p. 216).
Haciendo un comparativo de estas dos teorías expuestas anteriormente, y tomando en
cuenta mis experiencias en la práctica docente, he comprobado lo que menciona Ferreiro
(2006) ya que encuentro similitud en la práctica, en cuanto a lo que menciona sobre la etapa
inicial, el infante no logra diferenciar un texto de una imagen, hasta que comienza a
interiorizar el código alfabético, o que comienza a tener un pensamiento más crítico, donde
es posible que reconozca que los textos hacen referencia a nombres de objetos. Si bien
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