Page 29 - EL JUEGO COMO ESTRATEGIA DIDÁCTICA PARA FAVORECER LA ADQUISICIÓN DE LA LECTURA Y ESCRITURA EN NIÑOS QUE ASISTEN A LA USAER.
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enseñanza de la escritura, entonces, es vincular el aprendizaje de la lengua con el
contexto de la vida social de niños y niñas. (p.10)
De esta manera, se desprende que la tarea de escritura en el aula debe ser concreta y
situada, lo que permite el desarrollo de una competencia comunicativa con un fuerte carácter
cultural.
3.2.1 Periodos de la Escritura
Ferreiro (2006) distingue tres periodos en la evolución de las conceptualizaciones de la
escritura:
Primer periodo. Se caracteriza por un trabajo por parte de los niños tendiente a
encontrar características que permiten introducir ciertas diferenciaciones al interior del
universo de las marcas gráficas. Una primera diferenciación es aquella que separa las
marcas icónicas de todas las otras. En este momento, la escritura no parece estar definida
más que negativamente: no es un dibujo. El niño no utiliza necesariamente términos
convencionales para nombrarla; puede hablar en general de “letras” o de “números” sin
hacer distinciones entre esos dos subconjuntos (es decir, que todas las marcas
reconocidas como no icónicas son nombradas “letras”, incluidos los números, o bien son
llamados “números”, incluidas las letras). (p.07)
Segundo periodo. En efecto, lo que es interpretable no es una letra sola sino una serie
que debe cumplir dos condiciones formales esenciales: tener una cantidad mínima y no
presentar la misma letra repetida (variedad intra-figural). Decimos “letras”, pero de
hecho deberíamos hablar de grafemas no icónicos que funcionan, para el niño, como
letras (poco importa su similitud gráfica con los caracteres del alfabeto). De hecho, lo
mismo puede tratarse de “verdaderas” letras como de números, de casiletras o de pseudo-
letras. El establecimiento de las condiciones formales de “legibilidad” (por lo tanto de
“interpretabilidad”) de un texto marca el inicio del segundo de los tres periodos
fundamentales de la organización de la escritura en el niño. Las propiedades específicas
del texto se hacen entonces observables. Cuando pedimos al niño clasificar una serie de
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