Page 30 - EL JUEGO COMO ESTRATEGIA DIDÁCTICA PARA FAVORECER LA ADQUISICIÓN DE LA LECTURA Y ESCRITURA EN NIÑOS QUE ASISTEN A LA USAER.
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tarjetas en términos de “las que sirven para leer y las que no sirven para leer”, vemos

                         aparecer muchas veces esos dos criterios fundamentales. (p. 11)

                          Tercer  periodo:  Acabamos  de  ver  cómo  nace  esta  idea  de  la  fonetización  de  la

                         escritura, y con ella, la puesta en relieve de las semejanzas o las diferencias sonoras entre
                         los significantes. Observamos de nuevo, pero a otro nivel, el trabajo cognitivo que se

                         realiza sobre el eje cuantitativo o cualitativo, con todos los esfuerzos de coordinación
                         que ello implica. Al interior del periodo silábico podemos distinguir tres momentos: al

                         comienzo, la hipótesis silábica no sirve más que para justificar una producción escrita
                         que no ha sido guiada por ella. El niño produce una escritura guiándose por los criterios

                         de  diferenciación  intra-relacionales  propios  del  periodo  precedente;  pero  enseguida,

                         cuando  procede  a  la  lectura  de  lo  que  produjo,  esta  lectura  se  convierte  en  una
                         justificación. Busca hacer corresponder una sílaba de la palabra con cada letra escrita.

                         Muy frecuentemente, el niño encuentra más letras que sílabas en la palabra y entonces,
                         en lugar de borrar las letras de más, procede a revisiones complejas que lo conducen, ya

                         sea a repetir sílabas, ya sea a juntar letras (sobre todo al final del texto escrito) o ya sea
                         a “saltar” letras, todo con la intención de llegar al final del texto escrito. Muy numerosos

                         son  los  niños  que,  habiendo  intentado  muchas  soluciones  de  compromiso  sin éxito,

                         regresan a una lectura propia del periodo precedente: el niño lee la palabra entera, sin
                         descomponerla en pedazos, teniendo al momento como única preocupación colocar el

                         dedo sobre la primera letra al momento en el que la emisión comienza y deteniendo
                         simultáneamente el dedo y la voz sobre la última letra. El niño se comporta entonces

                         como si el texto no fuera su obra, sino la obra de alguien que no puede ser modificada.

                         (p. 31)




                  3.2.1 Estrategias para Favorecer la Escritura


                         Ferreiro y Teberosky (1982) mencionan como estrategias favorecedoras de la escritura

                  las siguientes








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