Page 58 - EL JUEGO LÚDICO COMO ESTRATEGIA PARA FAVORECER LA ARTICULACIÓN DE FONEMAS EN ALUMNOS QUE ASISTEN A LA USAER EN EDUCACIÓN PREESCOLAR.
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La organización semántica es una adaptación entre la representación que realiza el
individuo con el entorno que lo rodea en relación a su forma de percibirlo y la comunicación
que establece con este. (Monfort, Juárez, 2018; citado en Pérez y Salmerón, 2006, p. 114)
Las manifestaciones del componente semántico inician desde el primer año de vida a
modo que el individuo mantiene interés por el entorno inmediato que lo rodea siendo capaz de
interpretar las expresiones producidas en las caras de los adultos, se caracteriza también ya que
a esta edad es posible que comprenda las palabras y expresiones apoyándose de la prosodia, es
decir, la entonación, el ritmo, tono, melodía, velocidad de la voz al pronunciarlas. Realiza
ordenes sencillas en situaciones familiares y repetitivas y puede utilizar dos o tres palabras para
referiste a conceptos parecidos como lo es “agua” para referirse a cualquier líquido.
De los 12 a los 24 meses el niño conoce y nombra objetos y acciones que observa en su
vida cotidiana, su vocabulario incrementa rápidamente y las palabras que utiliza asignándole
diversos significados empiezan a desaparecer nombrándolas como corresponde.
Es de los 24 hasta los 36 meses en los que se el niño logra comprender situaciones y
ordenes más complejas que implican relacionar los objetos y las acciones, comprende adjetivos
sencillos, así como también el uso de los objetos y continúa incrementando su vocabulario
diariamente.
Una vez concluida esta etapa y hasta los 72 meses el niño logra avances significativos
en cuanto a lo que refiere la comprensión de oraciones que impliquen negación, adivinanzas,
absurdos sencillos y bromas. En cuanto a lo que refiere la adquisición del vocabulario, este se
vuelve más comprensivo y expresivo.
3.1.2.4 Desarrollo Pragmático.
La pragmática es considerada como el último de los componentes del lenguaje, sin
embargo, esto no significa que tenga menor importancia. Esta se caracteriza principalmente por
la habilidad de adaptación que se adquiere conforme se potencializa el desarrollo pragmático
en la vida del individuo logrando transmitir un mensaje por medio del lenguaje expresivo, oral
y escrito de tal manera que las demás personas comprendan lo que pretendemos comunicar.
En cuanto a lo que refieren Pérez y Salmerón (2006), alrededor del primer año de vida
el individuo adquiere mecanismos básicos de la comunicación a un nivel no verbal, por ejemplo,
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